Laboratorio Berlín


Experiencia internacional en Eurix

La experiencia en el festival EURIX de Berlín marcó un punto de inflexión en nuestra manera de entender las cuerdas. Fue allí, en ese cruce entre la tradición japonesa y la vanguardia europea, donde cristalizó una idea fundamental: el shibari no es una artesanía que se copia, sino un lenguaje vivo que se crea en cada encuentro.

Ese espíritu de investigación, riesgo artístico y rigor conceptual es el corazón de NOSHIBARI.

Este laboratorio hereda esa visión. No se trata de reproducir formas, sino de ofrecer una caja de herramientas para que cada participante encuentre su propia caligrafía. Partimos de una pregunta que guio el festival: una vez que dominamos la técnica, ¿qué historia queremos contar? ¿Cómo transformamos los nudos en una composición viva, en una comunicación íntima y poderosa?

El objetivo es trascender el repertorio de ataduras para explorar la intención, la dinámica y el significado que se esconde en el proceso.


Programa: Cuatro Movimientos para una Composición Viva

El taller se estructura como una investigación en cuatro fases, donde cada una profundiza en un aspecto fundamental de la creación escénica con cuerdas.

1. Ausencia de la Cuerda: El Cuerpo como Origen

Antes de la primera cuerda, existe el cuerpo. En esta fase investigamos el movimiento, el peso y la tensión sin ataduras. A través de dinámicas de auto-soporte, desequilibrio, quietud y silencio, aprendemos a escuchar el cuerpo para des-objetivarlo. Es la base para que la cuerda no sea un adorno, sino una continuación de una intención ya presente.

2. Transitoriedad y Movimiento: El Arte de lo Efímero

Aquí desafiamos la idea de la atadura como algo permanente y estático. Trabajaremos con nudos diseñados para ser efímeros, para explotar o fallar de forma controlada. El foco se desplaza del resultado final al proceso: el movimiento que crea y deshace, la belleza del instante que no puede ser retenido. La cuerda se convierte en una herramienta para coreografiar la transitoriedad.

3. Atado Dinámico: Caligrafía en el Espacio

Exploramos un atado que nace del movimiento continuo, libre de arneses y estructuras predefinidas. La cuerda se convierte en un pincel que dibuja tensiones directamente sobre el cuerpo, usando puntos de poder y líneas de fuga para generar una composición dinámica. Es un diálogo constante donde el movimiento no se detiene para atar, sino que el atado es, en sí mismo, una danza.

4. Suspensión: Elevación y Transiciones

Abordamos la suspensión no como un fin, sino como un momento de máxima intensidad dentro de un flujo. Más allá de la técnica de elevación, nos centraremos en los momentos intermedios: el despegue, la levitación compartida, el descenso. Investigamos cómo la suspensión altera la percepción del tiempo y el espacio, y cómo puede ser un punto de inflexión narrativo en la escena.


A Quién se Dirige

Este laboratorio no es un catálogo de nudos ni un curso de iniciación. Es una invitación a artistas, practicantes de shibari, performers y exploradores del cuerpo que ya poseen una base técnica y buscan profundizar en su dimensión creativa y conceptual.

Es un espacio para quienes desean:

  • Desarrollar una voz propia más allá de la repetición de patrones.
  • Integrar la intención, la emoción y la narrativa en su práctica.
  • Entender las cuerdas como una herramienta de composición escénica.
  • Investigar los límites entre la técnica y la intuición, la fuerza y la vulnerabilidad.

Se requiere un manejo solvente de la técnica básica (nudos simples, tensiones, fricciones y seguridad fundamental) para poder centrar la energía en la exploración conceptual y expresiva.

Plazas muy limitadas para garantizar un trabajo profundo y personalizado.

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